Doctrina

Ser mejores.

Antes que nada, si recién nos conocés, tenés que saber que somos una marca política. Tenemos una visión de mundo y de país. Y sí, somos peronistas. Pero si llegaste por casualidad y no sos peronista, podés seguir leyendo, podés conocernos, tenemos más cosas en común de las que pensás.

Para este año nos propusimos ser mejores. No solo como eslogan, sino como una declaración de principios, como un mantra que guíe nuestro hacer cotidiano.

Estamos cansados de escuchar a dirigentes de la oposición hablar de la “crisis de representación”, profesar que “hay que volver a hablarle al pueblo”, “hay que volver a representar”, y un sinfín de consignas que rápidamente se vacían de sentido cuando uno se acuerda de que nuestras realidades y dolencias cotidianas lejos están de sus choferes, barrios privados, vuelos charter, yates y putas.

No esperamos nada de quienes nada nos dieron, que en nombre de la causa del pueblo ignoraron la realidad de la gente y nos dieron la espalda durante una década. Pero seguimos siendo peronistas, porque así lo sentimos, porque creemos que los equivocados son ellos, y que la verdad es nuestra. Así de testarudos somos, o así de ilusos.

Por eso pretendemos que nuestro hacer político se enmarque por fuera (o, mejor dicho, se desmarque) de la política. Creemos que, si ser peronistas no le da un sentido a nuestra vida al margen de la rosca, la discusión de nombres y cargos, las chicanas y el magazine cotidiano de la política, no hay razón para que participemos de ninguna discusión.

Para nosotros, ser peronistas significa portar un conjunto de valores y principios rectores no solo de nuestro ejercicio electoral ni de lo que declamamos, no solo de las causas que apoyamos ni los males que denunciamos, sino principalmente de lo que hacemos.

No hay mejor forma de ser peronistas en nuestro tiempo que alejarnos de la política e intervenir en la realidad, en lo que nos rodea. Ser mejores. Mejores vecinos, mejores hijos, mejores alumnos, mejores maestros. Tener iniciativa, tender una mano, impulsar a otros, contagiar, motivar. Ser mejores es eso.

Hacer de la porción de mundo que alcanza nuestra mano un lugar mejor es mucho más revolucionario que drenar nuestra energía en indignación barata en redes sociales lamentando aquellas injusticias que, lamentablemente, no podemos cambiar, y que quienes poseen las herramientas y el poder como para combatirlas, se han resignado a ser meros comentaristas y enunciadores como cualquier hijo de vecino.

Encontrarle sentido a ser peronistas por fuera de la política, para recuperar el sentido de la política. Esa es, para nuestra visión, la forma de volver a construir representación. Cada cual en la porción de mundo que le toca, escuchando, resolviendo y transformando.

Alguna vez un poco célebre presidente peronista prometió: “Vamos a volver para ser mejores”. Y así nos fue, y así estamos: sin que nadie recoja el guante y asuma la responsabilidad de habernos traído hasta acá. Por eso decidimos darle la vuelta y declarar nuestra certeza: si no somos mejores, no vamos a volver.